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Viernes, 07 de Septiembre de 2012 11:10

La enfermedad de nuestro país es de orden moral

Publicado el 31.08.2012

 

EDITORIAL VIDA NUEVA | No deja de ser verdad que hace diez años, en nuestro país, se vivió una ola de bonanza, a pesar de muchos y serios problemas a nuestras espaldas. Fueron los dorados años de fin de siglo. Los españoles vivíamos en un país de bienestar social y cierto optimismo vital bien visible. Hoy abundan los síntomas contrarios, como si se hubiera incubado un virus, como si una enfermedad extraña hubiera caído sobre el país y sus gentes.
Algo parecido sucedió en la España del XVII, tras el esplendoroso siglo XVI que tantos males incubó. Hoy, la enfermedad avanza por todas partes y sus secuelas se dejan sentir con dolor, pero no todo está perdido. La enfermedad no es mortal. Hay resquicios para la esperanza.
El mundo financiero ha establecido unas distinciones cada vez más débiles entre lo permitido y lo prohibido; entre lo moral y lo inmoral; entre la autoridad legítima y los poderes ilegales; entre lo oficial y lo oficioso.
La inmoralidad está en la base de la crisis. Estrechamente vinculada con la inmoralidad reinante en grandes sectores del mundo financiero, surge la corrupción. Nuestra sociedad está atravesando una profunda crisis que empezó a ser financiera, siguió siendo económica, atravesó otros campos de la vida social, pero que siempre ha tenido en la moral un punto de arranque. La crisis moral está en la base.

El profesor Juan González-Anleo desarrolla en el Pliego, cuya primera parte ofrecemos esta semana, algunas reflexiones al respecto que se completarán en una segunda entrega. Es una reflexión lúcida, llena de sentido, que no elude el diagnóstico y sus causas, pero que se abre a la esperanza.

Sobre el concepto de crisis, el profesor dice: “Así entendida, la crisis puede ser estudiada en muchos campos, y así se habla de la crisis de la democracia, del capitalismo, del sistema financiero, del Estado de Bienestar, de la modernidad, de la sociedad tradicional, de la familia, de la Iglesia, etc. En la España actual han confluido buena parte de esas crisis al mismo tiempo, lo que ha provocado una situación de auténtica enfermedad, por falta de un término más adecuado”.
El profesor aborda cómo “España es una sociedad en descomposición moral”, siguiendo a Salvador Giner, para quien existe “una falta grave de educación cívica, generada por la inmigración masiva, la ausencia de referentes, la falta de orientación moral debida al capitalismo concurrencial, máquina de crear frustraciones”.
Se ofrecen muchas claves, algunas de gran importancia que tienen su raíz en la falta de referentes morales. Urge una instancia ética que ayude a salir de la crisis. Al sociólogo le corresponde señalar lo que sucede en la sociedad. No puede llegar más allá. Esa es labor de otras instancias.
En este sentido, es muy importante la voz de la Iglesia, no solo la de las obras en las muchas actuaciones puntuales y valientes, recogiendo los restos de los escombros provocados por la crisis. También en su voz profética. Lo han hecho recientemente los obispos catalanes en una pastoral conjunta y algunos obispos en sus diócesis.
A la Iglesia le corresponde esa labor samaritana: curar al enfermo con el “vino del consuelo y el aceite de la esperanza”.

 
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Viernes, 13 de Abril de 2012 16:27

 

Cómo rezar con la Biblia, la Lectio Divina

 


                                El papa, Benedicto XVI afirma que «La Lectio Divina es la lectura de la Sagrada Escritura de un modo no académico, sino espiritual». Es un método que nos permite entrar en diálogo con Dios que nos habla a través de la Palabra. Es una lectura orante de la Palabra de Dios

.

La palabra Lectio Divina, significa lectura divina, «lectura orante» y es una metodología de oración y reflexión ante un texto bíblico utilizado desde hace muchos siglos.. En el centro de la práctica de la lectio divina se encuentra una actitud receptiva y reflexiva de lo que Dios dice al creyente por medio de la Palabra.

Contempla cuatro partes: lectio, meditatio, oratio y contemplatio. Éstas deben realizarse en silencio y contemplativamente. Durante la Edad Media, esta metodología era utilizada principalmente entre el clero monástico. Con el tiempo se extendió a los fieles. Actualmente es una práctica común en muchos bautizados. Quienes la practican dicen encontrar mucho sentido y paz en ella.

 

PASOS DE LA LECTIO DIVINA


1. LECTURA
¿Qué dice el texto?
• Leer el texto de manera atenta.
• Detenerse (estar-reposar) sobre el texto.
• Descubrir el mensaje.

2. MEDITACIÓN
¿Qué me dice el texto?
• Ponerse ante el espejo de la Palabra.
• Interiorizar.
• Ahondar en la propia vida.

3. ORACIÓN
¿Qué me hace decirle a Dios?
• Orar la Palabra: pido, alabo, agradezco, suplico…

4. CONTEMPLACIÓN
• Dios se me da a conocer con la experiencia del corazón.
• Serenidad ante el misterio de Cristo.

5. COMPROMISO

¿Qué camino de vida me invita a tomar?
• Ver la realidad con la mirada de Dios.  

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Viernes, 17 de Febrero de 2012 16:36

Cristo cuenta contigo

Movimiento de Cursillos de Cristiandad de la Archidiócesis de Santiago de Compostela 

Secretariado tiene sede en Rua José María Suárez Núñez Nº6 Campus Sur.

Teléfono: 981-592-228      correo-e: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

 

 


¿Que es un Cursillo de Cristiandad?


"El Cursillo de Cristiandad es un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo" (Juan Pablo II)



¿Para quién es un Cursillo de Cristiandad?

Dada su forma de anuncio de la Buena Nueva, el Cursillo de Cristiandad se dirige no sólo a los creyentes que buscan profundizar en su vida de fe, sino también a personas indiferentes, no creyentes o alejadas.Tiene sitio en el Cursillo de Cristiandad toda persona que busque, con cierta seriedad, el sentido trascendente de su vida, sea cual sea su forma de pensar y de sentir.La invitación a un Cursillo de Cristiandad no debe hacerse desde una llamada impersonal; es una invitación cordial al conocido, al amigo, al compañero, a la persona insatisfecha que quiera sacarle más jugo a la vida.



¿Qué supone hacer un Cursillo de Cristiandad?

El Cursillo de Cristiandad puede ser una experiencia de fe, altamente gratificante que, en general, ilumina nuestro caminar. Quien lo vive, suele decir que ha vivido los tres días más interesantes de su vida.



¿Cuál es la novedad del Cursillo de Cristiandad?

El Cursillo de Cristiandad proclama lo sustancial de la fe, de forma testimonial, cálida, alegre, jubilosa. Como la Buena Nueva que salva al hombre. Más que demostrar grandes verdades muestra vidas, que van siendo tocadas por la fuerza del Espíritu.Este estilo directo, cercano, que se expresa en su talante testimonial, encaja muy bien con la forma de pensar y de actuar de la mujer y del hombre de hoy, que sigue mejor a los auténticos testigos que a los grandes maestros.La proclamación de lo fundamental cristiano en el Cursillo de Cristiandad es llevada a término por sacerdotes y seglares, que apuntalan su testimonio de palabra en el testimonio de su vida, con la convicción de que todo cambio individual tiene resonancias en las realidades en que cada uno se mueve.



Y después del Cursillo de Cristiandad, qué...

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad no sitúa al cristiano en un lugar prefijado, sino que actúa con delicado respeto a las opciones personales y ayuda a descubrir y desarrollar la vocación de cada uno.Es en el mundo donde el cursillista debe realizarse. En un mundo que se concreta en los ambientes de familia, de trabajo, de estudio, de ocio, de amistades donde él está inmerso. Su mundo es su circunstancia personal. En ningún momento el cursillista deja de tener su campo de actuación; allí debe ser anuncio vivo del evangelio.



¿Con que apoyos cuenta el cursillista?



Como es muy difícil a cualquiera mantenerse y avanzar solo en la fe dentro de los ambientes probablemente secularizados, Cursillos de Cristiandad:

• A los que están integrados en alguna comunidad, les posibilita una reflexión sobre las exigencias de su vivir cristiano y les invita a regresar, con ánimo reforzado, a la comunidad donde proceden.

• A los que no están integrados en alguna comunidad, ofrece instrumentos para ayudarle en el constante fortalecimiento de su vida cristiana.

 

 

 
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Miércoles, 11 de Enero de 2012 18:49

La crisis llena las iglesias

Publicado el 17.02.2012

altJOSÉ LORENZO | Redactor jefe de Vida Nueva

“Al final, ni plan pastoral ni nada: lo mejor para la Nueva Evangelización va a ser el paro, la flexibilización del despido y la desesperación del personal…”.

Le he oído al presidente del Santander decir que los bancos no dan créditos porque no hay una “demanda solvente”. Con la que está cayendo, la declaración de Emilio Botín es un ejemplo palpable del razonamiento en el que viene insistiendo en los últimos tiempos Benedicto XVI cuando afirma que esta deconstrucción económica y social es, sobre todo, una crisis ética y de valores.
Y resulta, además, una opinión insolvente desde el punto de vista cristiano, por mucho que luego la entidad bancaria sostenga mil y un convenios con distintas diócesis e, incluso, que su todopoderoso patrón haya puesto su cara y patrimonio para ayudar a llegar a buen puerto a la JMJ del pasado verano en Madrid.
Los insolventes de Botín que salen de sus sucursales con las manos vacías son ahora los que llenan de nuevo los templos y los comedores de la Iglesia, a donde acuden sin más nómina que la de ser hijos de Dios ni mayor aval que el de ser, simplemente, el prójimo de quien les atiende y escucha. Lo confirma el CIS, que asegura que han aumentado en algo más del dos por ciento las personas que asisten a la misa dominical.
Muchos de estos “conversos” van a implorar a lo alto por su trabajo, el del hijo, la nuera, el nieto, el padre o la madre, o el de ambos…Tantos años de congresos, jornadas, simposios y demás para tratar de llenar de nuevo las eucaristías de doce, y ha tenido que ser la crisis, previa invocación a santa Bárbara, la que obre el milagro.
Al final, ni plan pastoral ni nada: lo mejor para la Nueva Evangelización va a ser el paro, la flexibilización del despido y la desesperación del personal.
¿Será parte de esta sibilina estrategia el silencio eclesial ante medidas tan rotundas del nuevo Gobierno como la de la reforma laboral recién aprobada, que marca un antes y un después con respecto a los avances alcanzados durante décadas, y que devuelve un poquito más a las personas al concepto de simple mercadería?
A efectos contables, hoy tan en boga, incluso resultará positivo que se vacíen las empresas para que se llenen las iglesias. Si nos conformamos con eso, claro.
En el nº 2.789 de Vida Nueva.

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Miércoles, 28 de Diciembre de 2011 16:59

Hoy reflexionamos sobre la novedad de "una vieja historia"...


¿Cuántas veces hemos escuchado el relato del nacimiento de , Jesús? La historia es vieja, pero el Amor es "nuevo".

Así decía un matrimonio al anunciar sus bodas de oro.La historia de la vida compartida era "vieja"- más bien añejada- por el tiempo transcurrido.

Pero el amor que los había unido se mantenía "nuevo y rejuvenecido" por la decisión siempre renovada de amarse hasta el fin.

También es vieja la historia del "nacimiento del Niño "
que contemplamos en el pesebre. Pero es "nuevo" y constantemente renovado el amor que Dios nos tiene.

Hermanos: La historia que está detrás de la primera y de cada Navidad es la historia del amor apasionado e irreversible de Dios por cada uno de nosotros.

Navidad es la historia del Amor de Dios, un amor una y mil veces olvidado, mal correspondido, traicionado por nosotros y siempre renovado por ÉL.

La historia es "vieja", pero el amor de Dios "no envejece"...Y al ser la historia de ese amor " empecinado" de Dios, Navidad es también la historia de su inquebrantable fidelidad testimoniada a lo largo de toda la Sagrada Escritura .

Muchísimo más, infinitamente más que cualquier otro, el amor de Dios es inseparable de su fidelidad. Glorifiquemos a Dios, alabémoslo, felicitémoslo, y démosle gracias con todo nuestro fervor de creyentes por la prueba incomparable de Amor y fidelidad que nos da Dios en ese "pedacito de carne humana" que nos mira y nos habla y nos llama con ojos y boca y manos de una criatura recién nacida.

Navidad es el momento oficial del año litúrgico para adorar a Dios bajo esa apariencia tan sencilla como es la humanidad de Jesucristo.

Adorar la infinita "grandeza" de Diosnos resulta muy lógico y debido, pero la Navidad nos obliga a adorar también la pequeñez de Dios.

Del Dios hecho un niño desvalido, prendido amorosamente a los pechos de su madre. De un Dios que llora y se duerme, de un Dios que juega y se ríe, de un Dios que va descubriendo poco a poco el mundo que lo rodea.

Detengámonos frente a Él para tomar bien en serio el amor y la fidelidad de Dios que este Niño nos revela, y para hacer de esta "vieja historia" la ocasión de renovar nuestro amor, nuestra fidelidad, nuestro compromiso con este Dios que amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo Único, para que el mundo se salve por ÉL, y nos convoca a imitar este amor incondicional amándonos " los unos a los otros" porque en esto el mundo reconocerá que somos sus discípulos:en el amor que nos tengamos los unos a los otros ( Jn 14,15)

FUENTE: ED.SAN PABLO



 
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